Mierda. La próxima vez que llegue un minuto tarde, el sistema operativo de la central bloqueará mi tarjeta y será mi despido. La semana pasada le pasó a MarcosXY4563907. Los demás nos quedamos estupefactos tras comprobar que el aviso de información a nuestro chip vital desde la central superior de China se estaba cumpliendo a rajatabla. MarcosXY4563907 había sido el primero. Pronto alguien le substituirá.
No sé cuanto tiempo nos quedaremos hasta que implanten los Megapers (nuevos robots de precio asequible capaz de realizar la mayoría de las funciones de un humano) en la fábrica.
Conozco a MarcosXY34563907 desde que empecé en la fábrica en el 2028. Separado por chips vitales de su mujer y con dos hijos de 12 y 14 años, posee de unos meses para encontrar trabajo o el apartamento proporcionado por su ya ex empresa cambiará el código de entrada quedándose en la calle. Le implicaría también no poder estar más de unas horas con sus hijos por falta de créditos para el chip, lo cual supondría, en un principio de la central, el no poder ocuparse adecuadamente de ellos. Que aberración. Pobre XY34563907.
A veces echo de menos el dinero que utilizaba de pequeña. Me gustaba pedirselo a mis padres, ir hasta la tienda, contarlo y que no quedara registrado en ningún sitio.
Estaba llegando a mi puesto cuando vi el sitio de mi anterior compañero vacio, no lo logré enternder.
Ojalá pagar con él en vez de que me conexionen por mi chip y que todo quede almacenado en mi base de datos. No tenemos libertad, estamos totalmente conectados y controlados a un red que controla al mundo entero. Me he planteado hacerme la desconexión e irme a un país atrasado donde duren unos años más los atrasos interconectores. Pero no contaría con las máquinas adecuadas por si hay algún fallo en mis lentillas electrónicas. Desde que en 2020 Google renovó las Interlentillas, las personas con perdidas de visión como yo tuvimos la oportunidad de volver a ver todo a nuestro al rededor. Y la verdad es que no pude estar más contenta y agradecida a este producto, pero me parece que hay demasiada cosa que no nos hace falta y en vez de mejorar nuestra vida, que para un principio está hecho, no nos damos cuenta del daño que nos están haciendo sin ponerle fin o darle un uso correcto. ¿En que va a terminar el rápido avance del mundo tecnológico y en nuestro afán por más y más sin pensar en un desastroso final de nosotros? No quiero pensar en las pocas personas que pensamos esto y no se obceca solo por lo más novedoso e impactante.
Recibí el aviso de la central al chip vital que había gastado el “vale” por llegar tarde.
Me da mucho miedo la vida de mis hijos en diez o veinte años.
AnaXX38108
30-07-2035
Comentarios
Publicar un comentario